Advent 1: The Lord Our Justice! / Adviento 1: El Señor Nuestra Justicia

The days are coming, says the LORD, when I will fulfill the promise I made to the house of Israel and Judah. In those days, in that time, I will raise up for David a just shoot; he shall do what is right and just in the land. In those days Judah shall be safe and Jerusalem shall dwell secure; this is what they shall call her: “The LORD our justice.” Jeremiah 33:14-16

Jeremiah was talking about someone to come right “then” to bring about a transformation right “then!” He was looking at a time and world situation when there was injustice being worked among the population and huge inequities being worked supported by the leaders. Things (AKA LIFE!) just were not happening according to the promises that God had made. David (even with his lusts and sins) was viewed as an icon of the way things could be and should be – but they weren’t!

The early Church, scattered hither and yon in the Roman Empire and beyond in Africa, Asia and India, struggling to define itself as the new Jerusalem and the heir to that which was Judah looked to the prophets of the Hebrew Scriptures (AKA Old Testament) to define Jesus as the “just shoot” which rose up in the house of Israel! And indeed we define Jesus that way still.

But what of today? What of our inequalities worked from within the worshipping community and the injustices worked between the nations be they Muslim against Muslim, Christian against Christian, Jew against Jew, mother against daughter, husband against wife and the horrid fratricide (brother killing brother) next door in Juarez and in our own streets and homes?!?!

Who is called to be the just shoot that “shall do what is right and just in the land” today? …here and now in our time? That question has been asked all along through history. And, indeed, we need to ask that question today.

We are in Advent – AGAIN! Are we any closer to live the life of the light of Christ today than we were a year ago? Jeremiah looked to someone else, someone coming later, to do that which was just, because God, who is justice, will make it so. If we stand with Jeremiah and wait for a time “más allá,” then we miss the point of the justice which Jesus brought in his time for all time. Jesus was more than the peace-maker. Jesus was also the peace-mentor. Jesus was more than the just-one he was the justice-mentor.

Pay attention to the darkness and separation Jesus addressed and touched and healed in his time. He broke the rules of class and attitude returning people to right relationship and right-relating to God and one another. What he broke then himself he showed the disciples to break, and called the disciples to do – but more importantly Jesus called the disciples to be something different. He called them, and calls us, to see ourselves of the just-word-seed sown in this time and place to work against the separation and division by being the justice that binds. We are called to serve and heal!

Is there darkness about you or within you? So be the light you are that shines against the darkness and, placing the candle in front of you, allow the light to lead you through it.

Then God will be our justice, because we walk the justice which is given us in the light. Takes two to tangle! Only one to stop it! Takes hate and degradation to hurt another, only the vision of Christ in the other to come to know God!

fr. Charles

Adviento 1: El Señor Nuestra Justicia

El Señor afirma: “Llegará el día en que cumpliré las promesas de bendición que hice al pueblo de Israel y de Judá. Cuando llegue ese tiempo y ese día, haré que David tenga un descendiente legítimo que establecerá la justicia y la rectitud en el país. En aquel tiempo Judá estará a salvo y Jerusalén vivirá segura. Este es el nombre con que la llamarán: ‘El SEÑOR es nuestra victoria.’ Jeremías 33:14-16

¡Jeremías hablaba de alguien que vendría en ese “momento” para iniciar una transformación en ese “momento!” Veía un tiempo en la situación del mundo cuando existía injusticia entre la población y enormes iniquidades apoyadas por los líderes. Cosas (la ¡VIDA!) no estaban sucediendo según las promesas que Dios les había hecho. A David (aún con sus codicias y pecados) lo veían como un ícono de la manera en que las cosas podrían ser y deberían ser – ¡pero no eran!

¡La iglesia primitiva, dispersa aquí y ahí en el Imperio Romano y más allá en África, Ásia e Índia, luchando por definirse como el nuevo Jerusalén y el heredero a Judá veía a los profetas de las Escrituras Hebreas (el Antiguo Testamento) para definir a Jesús como el “justo retoño” que se levantó en la casa de Israel! Y de hecho todavía definimos a Jesús de esa manera.

¿Pero qué de hoy? ¿¡¿¡Las desigualdades entre las comunidades de veneración y las injusticias entre las naciones, ya sea Musulmán contra Musulmán, Cristiano contro Cristiano, Judío contra Judío, madre contra hija, esposo contra esposa y el horroroso fratricidio (hermano matando hermano) en la vecina ciudad de Juárez y en nuestras propias calles y hogares?!?!

¿Quién es llamado a ser el justo retoño que “hará lo que es recto y justo en el pueblo” hoy? . . .¿aquí y ahora en nuestro tiempo? Esa pregunta se ha hecho siempre por toda la historia y, de hecho, debemos hacer esa pregunta hoy.

Estamos en Adviento – ¡DE NUEVO! ¿Estamos hoy siquiera un poco más cerca en vivir la vida de la luz de Cristo? Jeremías buscaba a alguien más, alguien que vendría después, para hacer lo que era justo, porque Dios, que es Justicia, lo hará así. Si estamos al lado de Jeremías y esperamos a un tiempo “más allá,” no comprendemos la justicia que Jesús trajo en su tiempo para todo el tiempo. Jesús fué más que un conciliador. Jesús también fué promovedor de la paz. Jesús fué más que el justo; fué el promovedor de la justicia.

Pongan cuidado a la oscuridad y separación con la que Jesús trató y tocó y sanó en su tiempo. Rompió las reglas de las clases y actitudes volviendo a la gente a una buena relación con Dios y el uno con el otro. Lo que rompió les enseñó a sus discípulos a romper – pero más importante Jesús llamó a los discípulos a ser algo diferente. Los llamó, y nos llama a nosotros a vernos como la semilla de justicia sembrada en este tiempo y en este lugar para trabajar contra la separación y la división siendo la justicia que liga. ¡Somos llamados a servir y sanar!

¿Existe oscuridad alrededor de ti y dentro de ti? Sé la luz que eres que brilla contra la oscuridad y, poniendo la vela frente a ti, permite que la luz te guíe por esa oscuridad.

Entonces Dios será nuestra justicia, porque caminamos en la justicia que se nos da en la luz. ¡Se requiere dos para un enredo! ¡Sólo uno para ponerle fin! ¡Se requiere odio y degradación para herir a alguien, sólo la visión de Cristo en el otro para llegar a conocer a Dios!

padre Charles

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