Money Matters / El Dinero Importa

It makes about as much sense to say that we can’t talk about money in the faith community as it does to say that the Church doesn’t have any right to enter the political process and influence society. Incarnation is part of who we are as a community: we are here and in society. The process we live and the programs we promote are as much in need of the finances of each (be they small or great) as our own homes: “Este en Casa!”

Money does matter in Church life.

What role does ministry have to do with money and its stewardship? What role does money play in our outreach to the poor and needy? What role does money have to do with the ministry we are able to afford the elderly and youth, catechumens and other new members? What does parish finances have to do with the manner we live our lives daily? What role does money have to do with the physical character of our parish buildings? The answer to each of these is that without the entire community’s good stewardship none of the above is feasible!

Money is mentioned more than 800 times in the Bible, so stewardship of finance is a crucial teaching topic for the local church. Are we willing and ready to see the common need and reference between a parish budget and a household’s income? We need to do so seriously!

800 times money is mentioned: from the quality of one’s giving to the quantity of the gift; from comparing those who seek their own benefit at the cost of the community to the selflessness and the free giving apostolic life of the disciples in the Acts of the Apostles: All from God! All for God!

The poor, the foreigner, the widow and the orphan; family, Synagogue and Temple! All are foci in the Scriptures and are of equal import today. Giving the first tenth (i.e. tithing, diezmo) is the act of gratitude integral to one’s life: like breathing! Just as we can’t live without breathing we can’t truly live without giving back a part of what is received. And, oddly enough, some of the giving back realizes a benefit to the donor – but not all.

Ask yourself: What part of what I have and receive do I offer sacrificially to the God of Life and its Living?

Jesus in teaching the disciples about the widow and her “mite” is very clear that it’s not about how “much” is given, but that what is given is a sacrifice – not only from the surplus. The sacrifice of the widow, the sacrifice on the altar of Jerusalem’s temple, the sacrifice of Christ on the cross, the sacrifice of the martyrs and missioners are all calls to each of us, who believe, to step meaningfully into the roll of sacrifice.

What is sacrificed is for the “other,” not necessarily for the self. What is sacrificed is taken from the fold and the harvest in thanksgiving for the little or much that has been given. To sacrifice in giving is to recognize from where it came, and to whom it is meant to serve. To sacrifice is to put oneself in dependence and confidence on receiving again that which is needed to continue to be, to live and to give.

One financial measure of that process of giving and participating in a parish is in the envelope system:
√ 800 out of 1400 hundred households have envelopes
√ 483 (in 2008-2009) used envelopes (up from 235 in 2003)
√ Minimum offering: $1.00/wk and $52/year
√ Maximum (2008-09): $ .00/wk and $ .00/year
√ Breakdown: moving toward 10% (a suggestion)
° Parish: 4% x (income) = ___________
° Diocese (Progress): 2% (income) = ____________
◦ Special Collections: 2% (income) = _____________
◦ Other (Heart Assoc, the Cure, Scouts, etc.) 2% (income) = _____________

Does that work for you? Participate in the manner you can

fr. Charles

El Dinero Importa

Tiene tanto sentido decir que no podemos hablar sobre el dinero en la comunidad de fe como decir que la Iglesia no tiene ningún derecho de entrar al proceso político y tener influencia sobre la sociedad. Encarnación es parte de quiénes somos como comunidad: estamos aquí y en la sociedad. El proceso que vivimos y los programas que promovemos tienen tanta necesidad de finanzas de cada uno (ya sean pequeñas o grandes) como nuestros propios hogares: “¡Esté en Casa!”

El dinero sí importa en la vida de la Iglesia.

¿Qué papel tiene el ministerio en el dinero y su mayordomía? ¿Qué papel tiene el dinero en extendernos a los pobres y necesitados? ¿Qué papel tiene el dinero en el ministerio que podemos ofrecerles a los ancianos y a los jóvenes? ¿Qué tiene que ver las finanzas de una parroquia con la manera en que vivimos nuestras vidas diariamente? ¿Qué papel tiene el dinero con las características físicas de nuestros edificios aquí en la parroquia? ¡La respuesta a cada una de estas preguntas es que sin la buena mayordomía de la comunidad entera nada de lo ya mencionado es posible!

El dinero es mencionado más de 800 veces en la Biblia, de modo que mayordomía de las finanzas es un tema de enseñanza de suma importancia para la iglesia local. ¿Estamos dispuestos y listos para ver la necesidad y referencia común entre el presupuesto de una parroquia y los ingresos de una casa? ¡Debemos hacerlo seriamente!

Se menciona el dinero 800 veces: de la calidad de nuestro dar a la cantidad del regalo; de comparar los que buscan su propio beneficio a costo de la comunidad a la vida apostólica desinteresada de los discípulos que daban libremente en los Hechos de los Apóstoles: ¡Todo de Dios! ¡Todo para Dios!

¡Los pobres, el extranjero, la viuda y el huérfano, familia, Sinagoga y Templo! Todos son enfoque en las Escrituras y de igual importancia hoy. Dar la primera decima parte (o sea, diezmo) es el acto de gratitud integral de nuestra vida: ¡como respirar! Así como no podemos vivir sin respirar no podemos verdaderamente vivir sin regresar una parte de lo que hemos recibido. Y, por extraño que parezca, algo de lo que se regresa realiza un beneficio al donante – pero no todo.

Pregúntense: ¿Que parte de lo que tengo y recibo ofrezco con sacrificio al Dios de Vida y su Vivientes?

Jesús al enseñarles a sus discípulos de la viuda y su “pizca” claramente les dice que no se trata de “cuánto” se da, pero que lo que se da sea un sacrificio – no sólo de las sobras. El sacrificio de la viuda, el sacrificio en el altar del templo de Jerusalén, el sacrificio de Cristo en la cruz, el sacrificio de los mártires y misioneros todos son llamadas a cada uno de nosotros, que creemos, para ofrecernos de manera significativa al papel de sacrificio.

Lo que se sacrifica es para el “otro” no necesariamente para uno propio. Lo que se sacrifica se toma del redil y la cosecha en gratitud por lo poco o lo mucho que se nos ha dado. Sacrificar al dar es reconocer de dónde vino, y para quién es intentado para servir. Sacrificar es ser dependiente y tener confianza en recibir de nuevo lo que se necesita para seguir siendo, viviendo y dando.

Una medida financiera de ese proceso de dar y participar en una parroquia es en el sistema de sobres:
√ 800 de 1400 casas tienen sobres
√ 483 (en 2008-2009) usaron sobres (de 235 en 2003)
√ Oferta Mínima: $1.00/por semana y $52/por año
√ Máximo (2008-2009): $.00/por semana y $.00/por año
√ Resumen: con meta de 10% (una sugerencia)
◦ Parroquia: 4% x (ingresos) = _______________
◦ Diócesis (Progreso): 2% (ingresos) = _______________
◦ Colectas Especiales: 2% (ingresos) = _______________
◦ Otras (Asociació del Corazón, el Cure, los Scouts, et cetera) 2% (ingresos) = _______________

¿Está bien para ti? ¡Participa de la manera que puedas!

padre Charles

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